La luna y el vino

Publicado por: mantenimientos merkatu En: Ultimas Noticias En: Comentario: 0 Visto: 198

"La naturaleza, es sabia". Bien nos lo aseguran los proverbios de nuestros ancestros. ¡Y qué razón tienen! 

En la elaboración del vino solemos tener en cuenta muchas cosas como, por ejemplo, las fases lunares, que no sólo afectan a tareas como la poda, sino que también marcan los ritmos de las trasiegas y embotellados. 

Cuando los vinos están durante la fermentación alcohólica y maloláctica, conviene realizar las trasiegas (normalmente hasta enero-febrero) con luna creciente, para que la actividad no pare y termine de forma correcta. El resto de trasiegas, las que nos sirven para separar el vino de lo que llamamos posos y que hacemos cada 3 meses, así como los embotellados hay que hacerlas en cuarto menguante. 

Aunque no hay una explicación lógica, se dice que el cuarto menguante de febrero suele coincidir con altas presiones y esto estabiliza y fija en el fondo los sedimentos y hace que los vinos sean más expresivos. 

"La naturaleza, es sabia". Bien nos lo aseguran los proverbios de nuestros ancestros. ¡Y qué razón tienen! 

En la elaboración del vino solemos tener en cuenta muchas cosas como, por ejemplo, las fases lunares, que no sólo afectan a tareas como la poda, sino que también marcan los ritmos de las trasiegas y embotellados. 

Cuando los vinos están durante la fermentación alcohólica y maloláctica, conviene realizar las trasiegas (normalmente hasta enero-febrero) con luna creciente, para que la actividad no pare y termine de forma correcta. El resto de trasiegas, las que nos sirven para separar el vino de lo que llamamos posos y que hacemos cada 3 meses, así como los embotellados hay que hacerlas en cuarto menguante. 

Aunque no hay una explicación lógica, se dice que el cuarto menguante de febrero suele coincidir con altas presiones y esto estabiliza y fija en el fondo los sedimentos y hace que los vinos sean más expresivos. 

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